En Europa, el papel pintado siempre ha reflejado las diferentes tradiciones culturales y artísticas de las regiones. En el norte, el papel pintado solía caracterizarse por motivos sobrios y refinados influenciados por la cultura francesa y austrohúngara. En las regiones centrales, eran muy populares los motivos florales inspirados en los jardines renacentistas, mientras que en el sur, se preferían motivos más elaborados y coloristas que reflejaban la influencia árabe.